Un Mundo nuevo… Sí que es posible!

Autora: Silvia Valori

Hace unos días me llegó una publicidad por la venta de un penthouse en uno de los barrios más caros de la Ciudad de Buenos Aires, comencé a mirar las imágenes que venían con el mensaje mostrando las habitaciones que tenía y una de ellas me llamó particularmente la atención: se trataba de una fotografía en la que había una biblioteca y un escritorio sobre el que se encontraba una computadora. En la pared, escrito en letras mayúsculas bien grandes decía: IDEAS y una flecha que apuntaba a los libros de la biblioteca, el signo + y luego la palabra EJECUCIÓN de la que salía una flecha que apuntaba al escritorio y a la computadora. Al dueño del lugar tan mal no le ha ido, al menos económicamente hablando, si utilizando esta técnica se pudo comprar un penthouse en Puerto Madero cuyo valor asciende a más de un millón de dólares.

   ¿Alguien ha pensado cuántos libros leen los/as ejecutivos/as mejor pagos de las compañías? Algunos de los CEOs considerados como “los más importantes” por su contribución en las Empresas y por el dinero que perciben leen hasta cinco libros por mes… ¿Qué cómo lo hacen? Toman cursos de lectura rápida. En internet hay varias páginas y blogs que explican de qué se trata y, además, los dan en línea y algunos, gratuitamente.

Según investigaciones cada año se publican más de 20.000 nuevos libros. Cada día recibimos 300 veces más información que una persona hace 15 años. Cada 2 días generamos la misma cantidad de información que se había generado desde los inicios de la humanidad hasta el año 2003. La verdadera historia es que estamos en la era de la información, pero la mayoría de las personas todavía utilizan las técnicas de lectura de la era industrial del siglo pasado.

Existe también una razón fundamental, que estimo es necesario que conozcan para iniciar su pasión por la lectura…

¿Se han dado cuenta que con la lectura pueden viajar sin moverse del lugar? Observen que, para leer, a menos que se lea en voz alta o en grupo, es necesario estar solo/a, por lo que justamente hoy, en un mundo en el cual la soledad se ha convertido en una pesadilla para muchas personas y más que nada para las personas mayores, los libros les permiten sentirse acompañadas, alegrarse, reír, pensar, soñar, imaginar, disfrutar, casi como si estuvieran con alguien a su lado.

    ¿Saben que cuantos más libros leemos, más significados de palabras conocemos? Y la cantidad de significados de palabras que sabemos está directamente relacionado con nuestro éxito en la vida, o sea, con el logro de los objetivos, con hacer lo que realmente queremos y nos gusta. Además de facilitarnos la expresión, tanto oral como escrita.

Hoy los y las adolescentes tienen un grave problema para comunicarse hablando, y en algunos casos presentan disfasias ya que casi no leen, y como se comunican por escrito y con figuritas de caras (emojis, emoticones), la cantidad de significado de palabras que conocen se ha reducido al mínimo. Es, también, la primera vez en la historia de la humanidad que los niños y niñas tienen el coeficiente intelectual más bajo que sus progenitores. Es una tendencia que se ha documentado en Noruega, Dinamarca, Finlandia, Países Bajos, Francia, etc.

Ahora, les pregunto: ¿Cómo podemos hacer para que nuestros niños, niñas y adolescentes tomen verdadero amor por la lectura si nosotros/as como Madres, Padres, Familias no lo tenemos? Los niños y niñas “copian” lo que sus Madres/ Padres o Personas que se ocupan de su crianza hacen… Por eso, si nunca nos ven leyendo, ¿Cómo podemos pretender que les guste? Además, a un niño, niña, adolescente, no le vamos a inspirar amor por la lectura diciéndole: “para qué le servirá”, sino que habrá que hacerle notar lo lindo que es leer, la alegría que da, el entretenimiento que otorga, la diversión que le brindará; de otra manera lo más seguro es que ignore por completo nuestras sugerencias sobre “qué bueno es leer libros” y “qué bien le hará leer libros”.

    Hace algún tiempo me enteré, leyendo un ejemplar de Selecciones del Reader Digest (una revista que me proporcionó mucho contenido en cuanto al bien que hace la lectura y de la que fui suscriptora durante varios años) sobre una señora que trabajaba realizando tareas domésticas. Ella era casi analfabeta, apenas si sabía leer y escribir. No obstante, prestó atención que en cada una de las hermosas mansiones en las que había trabajado y en la que actualmente limpiaba, había enormes bibliotecas que tenían gran cantidad de libros. Un día le preguntó a su empleador: ¿para qué tenía esos textos amontonados en estantes a los que no sólo había visto en su casa, sino en todas las otras que había trabajado? Y él le respondió que los coleccionaba porque los había leído y seguía re-leyendo a veces, debido a que le gustaban mucho, pero además porque los libros otorgan conocimiento que casi siempre permite que las personas logren sus objetivos y salgan adelante, que sean independientes y desarrollen el pensamiento crítico constructivo, además de la imaginación y la creatividad… Y le explicó también, que él tenía la teoría que las personas que leen son más comunicativas, abiertas, idealistas, felices y prósperas que las que no leen.

La mujer, al escuchar esta respuesta se asombró mucho. Recordó que sus hijos (tenía dos varones y se quedaban solos en su pequeño apartamento, hasta que ella regresaba de su empleo, ya que no tenía forma de pagar a una persona que los cuidara) miraban todo el tiempo un antiguo aparato de televisión y les costaba mucho hacer las tareas de la escuela, generalmente las realizaban cuando ella llegaba y después que les regañaba un poco.

Se le ocurrió una idea, que consideró brillante. Y cuando sus hijos se durmieron esa noche desenchufó el televisor y lo subió a lo alto del armario, lo cubrió con una colcha y al día siguiente les dijo a sus hijos que había colocado allí el aparato porque les estaba haciendo un gran daño al permitirles mirar tanto tiempo esa pantalla. En su lugar, y de ahora en más leerían libros de cuentos, de aventuras, de historia, de geografía, de lo que ellos quisieran, también revistas de historietas. Ella misma se haría socia de la biblioteca del pueblo y les traería libros suficientes para que pudieran leer mientras estaban dentro del departamento, después de regresar de la escuela. Los niños protestaron, pero la madre ya había tomado la decisión y en esa casa se la respetaba.

Con el paso del tiempo, comenzaron a tener notas muy altas, eran los que más sabían en todas las materias, hacían las tareas escolares sin que la señora los regañara siquiera un poco y recibían boletines llenos de felicitaciones y menciones acerca de lo bien que efectuaban las operaciones matemáticas y las composiciones y eso fue un gran motivador para que siguieran leyendo por años, hasta que los dos niños se hicieron adultos, continuaron sus estudios en la universidad y recibieron sus diplomas, uno fue arquitecto y el otro médico.

La señora siempre agradeció a ese hombre que se había tomado el tiempo de contarle un día los beneficios que trae el hábito de leer buenos libros.

    Por otra parte, quiero hacerles una pregunta… ¿Cuál es, para ustedes, la mejor manera de motivar a los empleados y empleadas de las empresas y organizaciones?

Existen tres formas de motivarles para que sean más productivos/as y trabajen con mayor esmero… La primera, es utilizando el sistema de “castigo”, es decir, si no cumplen con tal cuestión y no producen tal cantidad, deberán trabajar más tiempo, más horas o bien, no se les pagará el incentivo.

La segunda manera es con el sistema de “premios” y es entusiasmándoles con más dinero, si realizan tal tarea en el tiempo acordado tendrán una bonificación extra, se harán acreedores de mayor cantidad de días de vacaciones o directamente, les aumentarán el sueldo.

La tercera manera es motivándoles a ser mejores empleados/as, mejores personas, mejores seres humanos. Despertándoles las ganas de crecer, las ideas para lograrlo y suministrándoles las herramientas y técnicas. Y esto se logra contratando gente que les de charlas motivadoras, que sean motivadores profesionales. Es, sin lugar a dudas y dicho por los/as expertos/as, de los tres sistemas, el mejor, y en estos casos también a las personas se les sugiere leer, leer mucho, especialmente libros de crecimiento personal, autoayuda, ventas, liderazgo y motivación.

Por último, me gustaría que respondan la siguiente pregunta:

    ¿Dónde creen que hay más dinero que en un Banco? Pues claro, en una biblioteca. Está colmada de libros, inspirados por personas que se han dedicado a investigar, analizar, desmarañar, desentrañar complicados asuntos y problemas, para contarles por escrito algunas soluciones posibles.

La lectura de esos libros nos permitirá crecer, al incorporar nuevos conocimientos, mayor entendimiento y lucidez, ideas innovadoras que podemos añadir a nuestras empresas, escuelas, instituciones agregando valor a nuestras vidas y a la de todas las personas que nos rodean.

Además, al leerlos es como si estuviéramos conversando con esa autora, con ese autor durante varias horas… ¿Y se imaginan lo que significaría para nuestro propio crecimiento intelectual y humano, si pudiéramos estar durante horas conversando con Albert Einstein, Louise Hay, Jorge Luis Borges, Margarite Duras, Paulo Coelho, Victoria Ocampo, Rodolfo Walsh, Florencia Bonelli, Ricardo Piggia y tantos otros?

Me considero con suficiente autoridad para afirmar que cuando una persona lee, el crecimiento mental, emocional, intelectual y la expresión verbal están aseguradas, y les traerán como consecuencia crecimiento espiritual, sanación emocional y mental, creatividad e ideas nuevas. También crecimiento económico y financiero, si eso es lo que buscan y desean conseguir.

Creo que las personas pagan un elevado precio por la ignorancia. Un precio que ya es tiempo decidir no pagarlo.

Es mi deseo inspirarles a leer buenos libros. Les sugiero que incorporen el hábito de la lectura por placer… Y luego, continuarán leyendo porque descubrirán un mundo nuevo que no habían imaginado ni en sus mejores sueños.

Creo que un Mundo nuevo es posible, un Mundo donde el Sol brille cada día en el alma y en el corazón de todos los Seres humanos…

Humanicemos la globalización… respetemos la diversidad… encontremos nuevos hábitos con los que nos podamos sentir mejor, más plenos, más prósperos, más alegres, más libres…

Hagamos de nuestro hermoso Planeta Azul un lugar mejor cada día…

Muchas Gracias!

                                        

                                               

Con Amor! Silvia Mirta Valori

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